Scalabrini Ortiz Raúl

Corría el año 1898… y nacía Raúl Scalabrini Ortiz, en Esquina, Corrientes. Muy pronto siendo un niño su familia se trasladó a Buenos Aires.

            De joven se sintió atraído por las ideas de izquierda y en particular por la Revolución Rusa, dichas influencias lo llevaron formar parte, por el año 1919, del grupo Insurrexit, aunque esta militancia no perduró por mucho tiempo.

Se recibió de agrimensor, pero siempre mantuvo vivo su interés por la literatura, también se mostró atraído por las actividades deportivas, particularmente por el boxeo, actividad que llegó a practicar.

Su primer libro se llamó La Manga, publicado en 1923, a la edad de 25 años y más o menos por esos años se vinculó al grupo literario Florida, donde conoció a Borges y Mallea, entre otros.

En el año 1924 visitó París, ciudad a la que admiraba como todos los intelectuales latinoamericanos de la época. Luego emprendió una serie de viajes por el interior del país.

Por aquellos años tomó contacto con un grupo nacionalista que publicaba “La Nueva República”, es ahí donde conoció a Ernesto Palacio y a los hermanos Irazusta.

Scalabrini Ortiz no tenía demasiada simpatía por el caudillo popular Hipólito Yrigoyen, pero luego del golpe de estado del 6 de septiembre de 1930 revisó su posición.

 Renunció a la redacción del diario La Nación y comenzó a criticar con dureza a la dictadura desde Noticias Gráficas. Empezó a trabajar en su libro “El Hombre que está sólo y espera” donde reflexionó sobre el comportamiento del porteño.

Con la denominada “Década Infame”, Scalabrini Ortiz ingresó resueltamente en el análisis y la crítica de la realidad nacional. En el año 1932 comenzó el estudio de los problemas económicos del país. Luego de hurgar en documentos y en libros llegó a percibir lo que nadie había visto a pesar de encontrarse frente a las narices de todos, según él, Argentina era una colonia inglesa.

 Scalabrini realizó un estudio detallado del pacto Roca – Runciman y lo censuró por todos sus medios.

            Participó en el levantamiento radical de 1933 que le valió su detención, fue conducido detenido a la Isla Martín García, luego debió optar por el obligado exilio, la otra opción que le ofrecía el Estado era la prisión de Ushuaia.

 Poco antes de partir se casó con Mercedes Comaleras el 23 de enero de 1934, debió concurrir al Registro Civil esposado y en compañía de la policía.

El primer destino de su exilio fue Italia donde permaneció por corto tiempo, para luego dirigirse a Alemania. En este país publicó una serie de artículos, que luego aparecieron en Argentina en La Gaceta del Sur y luego conformaron el libro “Política británica en el Río de la Plata”.

Recién hacia fines de 1934 Scalabrini y su esposa pudieron regresar al país y al año siguiente comenzó a colaborar con el semanario Señales, donde conoció a Arturo Jauretche, un joven radical yrigoyenista, con quién estableció una amistad que perdurará hasta su muerte.