Cabral Pedro Dionisio

Corría el año 1828… y era elegido gobernador de Corrientes Pedro Dionisio Cabral. Al concluir su mandato, en 1930, los  acontecimientos nacionales de la época aconsejaban la elección de Pedro Ferré para un nuevo período de gobierno. El ex gobernador Ferré era el ciudadano que más apoyo reunía en torno a su figura y el que había intervenido personalmente en los asuntos de la política del país. Así lo entendió el Congreso Provincial y lo consagró sucesor de Cabral..

            El 18 de diciembre de 1930 se produjo el traspaso del poder. Hombre prestigioso en su provincia, y federal. Durante su gobierno mantuvo buenas relaciones con el de Buenos Aires, a cargo de Rosas.

Por entonces tenía que neutralizar feroces incursiones de los indios vecinos. Tanto es así, que el gobernador Pedro Dionisio Cabral resolvió el problema de los indios misioneros y los que estaban asentados en la orilla del Uruguay, en el pueblo de Santa Rosa, después de muchas negociaciones y de algunas desinteligencias con el gobierno de Entre Ríos.

Después de la batalla de Arroyo Grande, que estableció en el Litoral nuevamente el predominio rosista, se hizo cargo del gobierno de Corrientes en nombre de los vencedores, desempeñándose desde el 14 de diciembre de 1842.

            Surge de allí en más el partido federal, reservando para sus opositores la denominación de “unitarios”, pese a ser sus integrantes, en esencia, más federalistas que los primeros. Los Federales tienen el lema “Viva la Federación Argentina” en oposición a la divisa celeste del otro que tenía como lema la inscripción: “Patria – Libertad – Constitución”.

El gobierno de Cabral incorporó a Corrientes a la Confederación Argentina que conducía Juan Manuel de Rosas, en tanto su relación con el gobernador de Entre Ríos Justo José de Urquiza era de obediencia. Si bien Pedro Dionisio Cabral no era un apasionado federal, mantenía relaciones personales con Rosas. Aparece en Corrientes el diario “Avisador Federal”. Es su principal redactor Francisco Carnicer, un español que ya había colaborado con otros diarios de distintas orientaciones políticas. Salieron 10 números bien impresos, y cesó el 19 de enero de 1843.

El 4 de abril procedentes del Brasil a orillas del río Corriente se reúnen las fuerzas militares de Joaquín Madariaga que ya sumaban 500 hombres y deciden marchar sobre la capital. Madariaga produjo una reacción en cadena y sumó a su causa a una enorme cantidad de oficiales de prestigio. El Gobernador Cabral abandona la ciudad  y se dirige en barco a La Bajada del Paraná. La minoría legislativa eligió un gobierno provisorio y nombró al frente del P. E. a Juan Baltasar Acosta, tío de los Madariaga.

El 6 de mayo en Laguna Brava, cercanías de la ciudad de Corrientes, se enfrentaron las tropas revolucionarias de Madariaga con las del general Galán que pretendía sostener el gobierno de Cabral. Madariaga contaba con 600 hombres y en esta batalla librada a tres leguas de la ciudad de Corrientes, vencieron los invasores. La defensa del gobierno estaba a cargo de un ejército de 2.000 soldados comandados.

            Esta cruzada tardó 35 días en derrotar a las fuerzas del gobierno. El 11 de mayo a orillas del río Corriente, en el Paso Oscuro, al frente de una partida los revolucionarios derrotan a unos 300 soldados del ejército de Galán. Era un grupo de los derrotados en Laguna Brava que lograron reagruparse al sur del río Santa Lucía y se trabaron en lucha con los 300 hombres que comandaba Juan Madariaga, quien al vencer en esta contienda menor, dejó a la provincia de Corrientes libre de fuerzas rosistas.

Pedro Dioniso Cabral murió fuera de Corrientes en 1847, probablemente en la ciudad de Paraná donde habría vivido con el beneplácito de su amigo Justo José de Urquiza. Su hija Juana Francisca Cabral se constituyó en una enorme benefactora de nuestra sociedad, seguramente como una manera de lavar el desvío político de su padre que terminó traicionando los valores históricos de Corrientes.

14 de diciembre

Corría el año 1842… y a los ocho días de la batalla de Arroyo Grande, Pedro Dionisio Cabral era designado por el Congreso Provincial de Corrientes para suceder a Ferré.

Surge de allí en más el partido federal, reservando para sus opositores la denominación de “unitarios”, pese a ser sus integrantes, en esencia, más federalistas que los primeros. Los Federales tienen el lema “Viva la Federación Argentina” en oposición a la divisa celeste del otro que tenía como la lema la inscripción: “Patria – Libertad – Constitución”.

            El gobierno de Cabral incorporó a Corrientes a la Confederación Argentina que conducía Juan Manuel de Rosas, en tanto su relación con el gobernador de Entre Ríos Justo José de Urquiza era de obediencia.

            Si bien Pedro Dionisio Cabral no era un apasionado federal, mantenía relaciones personales con Rosas.

14 de diciembre

Corría el año 1842… y Pedro Dionisio Cabral asumía por segunda vez el gobierno de Corrientes. No hay datos ciertos de la fecha de su nacimiento, pero sí que nació en Corrientes. Hombre prestigioso en su provincia y federal, fue elegido gobernador el 18 de diciembre de 1828 y  sucedió a Pedro Ferré. Durante su gobierno mantuvo buenas relaciones con el gobernador de Buenos Aires Juan Manuel de Rosas, y con las otras provincias litorales, promoviendo la reunión de sus representantes que culminó en Santa Fe con el Pacto Federal de 1831, aunque corrientes por defender su política económica proteccionista, no estuvo presente en el momento de la firma, y lo suscribió con posterioridad.

            Después de la batalla de Arroyo Grande, el 6 de diciembre de 1842, que estableció en el litoral otra ves el predominio rosista, se hizo cargo del gobierno un día como hoy, el 14 de diciembre de 1842.

            En esta segunda gestión, en la que nada beneficioso realizó, dictó un decreto declarando reos de alta traición a Ferré y sus partidarios. Fue derrocado por el movimiento revolucionario que iniciaron los Madariaga con sus 108 desde su exilio en el Brasil en marzo de 1843.

            Los calificativos que le dieron sus enemigos no fueron nada halagüeños: Ferré lo llamo «corta cabezas», Joaquín Madariaga «el degollador» y Juan Madariaga dijo de él que era un «hombre ignorante y sanguinario». Murió fuera de Corrientes en 1847.