Corría el año 1880… y nace Eduardo Balbastro, en Mercedes, productor agropecuario, conspicuo dirigente del Partido Liberal, legislador provincial y por sobre toda las cosas un cultor de la amistad y la solidaridad.
Proviene de una familia de gran arraigo y ascendencia en el Río de la Plata. Isidro José Balbastro, nacidoen la Villa de Cariñena, Aragón, España, fue el primero y único Balbastro de la península que se radica en el Río de la Plata alrededor de 1747 y plantó así el árbol de una familia que participó activamente en la sociedad, en la política y en la economía de esta región. Era hijo de Antonio José de Balbastro y Pérez yde Marta Catalán Ximeno. El 8 de diciembre de 1757 se casa Isidro José Balbastro en la iglesia Catedral de Buenos Aires con Bernarda Dávila Fernández de Agüero, biseabuelos de Eduardo Balbastro.
En el año 1765 Isidro José alcanzó el grado de teniente en la “Compañía de Caballos” del Capitán Nazarre, según despacho que le extendiera el gobernador del Río de la Plata don Pedro de Cevallos. Más tarde, en 1773, fue designado procurador y síndico de San Francisco, desempeñando esas funciones por espacio de treinta y dos años. Ocupó también los cargos de síndico de la Recoleta, regidor del Cabildo y alférez real. Su hijo Eugenio José (quien al enviudar se había casado en segundas nupcias en Buenos Aires, el 10 de febrero de ese año 1806, con Josefa Pérez del Pino, nieta del Virrey Joaquín del Pino y Rozas (VIIIº Virrey del Río de la Plata), tuvo con su flamante esposa tres hijos más, de los cuales Eduardo Trifón, nacido el 3 de julio de 1814 en Buenos Aires, es quien se radica en Mercedes en 1844 cuando Joaquín Madariaga gobernaba la provincia y se casa con Carlota Máquez, hija de Antonio Márquez y María Cipriano Sánchez, naturales de La Bajada, hoy Paraná (E. Ríos).
De este matrimonio nace en Mercedes Eugenio Balbastro en 1853, quien se pone al frente de los emprendimientos agropecuario de su padre y en especual de la estancia “La Belermina”, constituida por años en el centro político provincial del Partido Liberal. Se casa allí el 9 de marzo de 1875 con Elvira Cabral López, hija de Pedro León Cabral y Julia López Torres, nacida en Corrientes en 1857. Es hijo de este matrimonio quien nace un día como hoy, 10 de junio de 1880, Eduardo Balbastro (abuelo materno del autor de esta obra) quien se casa con María Celina Barberán Aquino y tienen 7 hijos: María Celina Balbastro (Totó) 1906/1995 casada con Sebastián Nicolás Galeano; hijos: a) María Magdalena Galeano casada con Francisco Micelli; José Nicolás Galeano, casado con Elisa Beatriz Mussel; Gerardo Luis casado con Adriana Rojas; b) Eduardo Ramón Balbastro (Chochono) casado con Dora Brian, hermana de Olaya y cuñada de José Antonio Ansola; hijas fallecidas: María del Rosario Balbastro (Dody) casada con Néstor Antón; María Elvira Balbastro (Luly) casada con Néstor Lovato; c) Gerardo Abel Balbastro (7-11913) casado con Alba Guerci; hija María Celina, casada con Darío Lascano Colodrero; d) Irma Balbastro: casada con Roberto Díaz – hija Aromita casada con Jorge De Donatis, fallecido en la década del 70; e) Gustavo Isac Balbastro casado con Haydee López; hijos Celina Haydee; casada con Oscar Angel Bianchi; Gustavo Eduardo, casado con Graciela Pacheco; Edgar Domingo; casado con Ana Motta.; f) Edgar Balbastro, (Neneco, 19-4-1917) casado con María Delia Astrada, hijos: Anahí; Carlos, Ana Celina (Ani) y Eduardo Balbastro (Pichón); May Balbastro (la mamá del autor de esta historia) nacida el 29 de enero de 1920, casada con Agustín Bernardo Raffo; hijos Agunstín Eduardo, (Ito), María Elvira (Viyi) y Juan Carlos (Pola).
Eduardo Balbastro continuó al frente de sus establecimientos ganadero desarrollando una acción de avanzada para la época. Dice el Diario La Razón en su nota necrológica “Eduardo Balbastro, favorecido con los halados de la riqueza y la fortuna, fue espléndido y generoso; golpeado por el infortunio y los quebrantos económicos, fue igualmente espontáneo y amplio para ayudar al necesitado y socorrer al prójimo que buscaba su arrimo siempre cordial, cálido y llano. Fue franco y sincero, se dio integramente a los suyos y a la legión de sus amigos.
Fue fundador de varias instituciones en Mercedes y presidente del Club Social y miembro activo de la Sociedad Rural de Mercedes y participó en numerosas exposiciones rurales de Palermo. Fue diputado y senador provincial entre los años 1930 y 1935.
Fue en la Convención liberal celebrada en Mercedes en noviembre de 1930 cuando se reúnen los “celestes” para discutir a que fórmula presidencial apoyarían. En esa Asamblea casi toda la juventud liberal se inclinaba por la conformación de un partido nacional y miraban a Lisandro de la Torre como la expresión más fiel de sus ideales.
Un sector importante de la Juventud Liberal, entre ellos Eduardo Balbastro, Víctor Navajas Centeno y Justo Alvarez Hayes (h), entre otros, disconformes con lo aprobado por la convención partidaria en noviembre de 1930, resolvió separarse del Partido constituyendo un comité pro-candidatura: De la Torre-Repetto, y postuló al doctor Justo Alvarez Hayes (h) como Diputado Nacional. Finalmente, y tras acordar con los socialistas, resolvieron organizarse como partido autónomo y llamar a su seno a todos los liberales que aspiraban ver cumplidos los propósitos e ideales por ellos sostenidos. Quedó así constituida la nueva fuerza que llevaría el nombre de “Alianza Socialista – Demócrata Progresista- Juventud Liberal”, sosteniendo en el orden provincial la fórmula a gobernador y vicegobernador compuesta por el Dr. Delio J. Martínez y Víctor Navajas Centeno.
De allí nació la Democracia Progresista en Corrientes y Eduardo Balbastro, al igual que otros jóvenes liberales, retornaron al seno de su partido.
En la despedida de sus restos mortales, en nombre del Partido Liberal habló Ramón Barberán en estos términos: “Eduardo Balbastro, viejo tronco de auténtica raigambre, afrontó cuantas borrascas!!, sin declinar su espíritu y abriendo sus brazos, brindaba generoso su amistad, hecha afectos cálidos, sin cortapisas.
“De natural inquietud, supo de mil quehaceres; pero flotando siempre sobre todos ellos, como enmarcando un cielo puro, el color celeste de sus afectos cívicos.
“Eduardo Balbastro: tu lucha fue larga, ardua y constante. Luchabas tenazmente, porque no querías desprenderte de esta vida, que viviste, pues lo hiciste intensamente pero al fin te doblegaste, quizá, cansado.
“Mercedes, cuando en su plenitud, enjoyaba el suelo correntino como la perla más pura, te conoció como uno de sus hijos más conspicuos, pues la prosapia que traías, por noble, sabías traducir en ese señorío sencillo y espléndido, en ese don de gente, que volcabas a raudales en tus fiestas, tus inolvidables fiestas, y en todas las actividades que desarrollabas.
“Administrador del campo, supiste de la preocupación por el progreso del agro mercedeño, y aquí vienen a mi mente el recuerdo de los valiosos ejemplares que traías, tus Shorthorn, tus caballos que admirábamos con el embelezo cuando niños.
“Gustabas de las bellezas; y con tu esposa y con tus hijos, sabías saborear la pristina emoción de la música, y el verso. Y en tu casa señorial, más de un elegido, encontró el lugar propio donde brindar a su auditorio el deleite de su arte.
“La vida te sacudió más de una vez. Muy duramente. Pero dando una lección a los más jóvenes, afrontabas la adversidad, sonriente. Por eso dejaste el sello de tu personalidad en donde actuabas.
“Desde joven, te diste entero, con todo entusiasmo y vigor, al viejo partido que abrazaste como guía de tus inquietudes ciudadanas, al que siempre diste tu entusiasmo, sin declinar nunca, porque el recuerdo y el tema del Partido Liberal refrescábante como fresco manantial, iluminando tu rostro sonriente de entusiasmo”
Falleció el 24 de agosto de 1957 en su Mercedes Natal.